Hola blogonautas:
¡Cuanto tiempo sin escribir! Hoy, por fin, tengo la oportunidad para escribiros algunas cosas. Algunos sabeis las cosas que han pasado estos meses. Desde hace algún tiempo, estoy currando bastante más de la cuenta. Parece que, como dice el refrán, pones un circo y te crecen los enanos.
Después de los cambios producidos recientemente, tenía que entrar aquí y contar algo divertido.
Lo conté a algunas personas y, la verdad, "fliparon" un poco.
Imaginad la situación. 8:45 de la mañana de un día cualquiera. Llego a una rotonda mientras voy de camino a trabajar y me paro, porque a esa hora hay bastante tráfico. A los 2 segundos, más o menos, se posa una mosca corriente y moliente en el parabrisas del coche, a la altura de mis narices. Yo me pongo un poco bizco y pienso " en el momento que empiece a moverme, este insecto sale volando".
Bien. Aquí se da una situación peculiar con respecto a mi coche. Debido a las idas y venidas por la N630 y la N432, tengo un kilo de porquería pegada al cristal. Así, la mosca no salió volando al empezar a moverme. Creo que quedó pegada y veía como, a medida que andaba, el insecto movía sus alitas por efecto de las micro-turbulencias producidas en mi parabrisas. Me imagino que estaba más sorprendido que yo.
En ese tramo del vial norte de la ciudad donde vivo, se puede circular a 70 km/h. Mientras iba subiendo la velocidad (50,55, 60km/h) pensé "esto sale volando de un momento a otro". Cuando llegué a los 70, ya no podía acelerar más, ya que no quiero perder puntos, y la galleta podría ser importante. El bicho seguía pegao y creo que, cuando le pareció bien, levantó el ala de estribor y se descolgó de mi coche, como diciendo "tengo prisa, pringao, que llego tarde a trabajar yo también".
Tengo alguna foto y diagramas mostrando la posición exacta, lo que hace que sea evidente que "la naturaleza se impone muchas veces a la tecnología"
AAaaaadiossss
¡Cuanto tiempo sin escribir! Hoy, por fin, tengo la oportunidad para escribiros algunas cosas. Algunos sabeis las cosas que han pasado estos meses. Desde hace algún tiempo, estoy currando bastante más de la cuenta. Parece que, como dice el refrán, pones un circo y te crecen los enanos.
Después de los cambios producidos recientemente, tenía que entrar aquí y contar algo divertido.
Lo conté a algunas personas y, la verdad, "fliparon" un poco.
Imaginad la situación. 8:45 de la mañana de un día cualquiera. Llego a una rotonda mientras voy de camino a trabajar y me paro, porque a esa hora hay bastante tráfico. A los 2 segundos, más o menos, se posa una mosca corriente y moliente en el parabrisas del coche, a la altura de mis narices. Yo me pongo un poco bizco y pienso " en el momento que empiece a moverme, este insecto sale volando".
Bien. Aquí se da una situación peculiar con respecto a mi coche. Debido a las idas y venidas por la N630 y la N432, tengo un kilo de porquería pegada al cristal. Así, la mosca no salió volando al empezar a moverme. Creo que quedó pegada y veía como, a medida que andaba, el insecto movía sus alitas por efecto de las micro-turbulencias producidas en mi parabrisas. Me imagino que estaba más sorprendido que yo.
En ese tramo del vial norte de la ciudad donde vivo, se puede circular a 70 km/h. Mientras iba subiendo la velocidad (50,55, 60km/h) pensé "esto sale volando de un momento a otro". Cuando llegué a los 70, ya no podía acelerar más, ya que no quiero perder puntos, y la galleta podría ser importante. El bicho seguía pegao y creo que, cuando le pareció bien, levantó el ala de estribor y se descolgó de mi coche, como diciendo "tengo prisa, pringao, que llego tarde a trabajar yo también".
Tengo alguna foto y diagramas mostrando la posición exacta, lo que hace que sea evidente que "la naturaleza se impone muchas veces a la tecnología"
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